Evita las tablas de cortar de plástico que dejan hasta 50 gramos de microplásticos en tu comida.
¿Por qué debes evitar las tablas de cortar de plástico?
Porque las tablas de cortar de plástico son una fuente significativa, y demasiadas veces olvidada, de microplásticos en la alimentación humana.
Así lo demuestra el estudio ‘Tablas de cortar: ¿Una fuente olvidada de microplásticos en los alimentos humanos?‘ que puedes leer en la Biblioteca Médica Pubmed, y que investiga cómo los diferentes estilos de corte y materiales de plástico influyen en la cantidad de microplásticos que acaban en nuestros alimentos.
Según sus estimaciones, la exposición anual de cada persona a microplásticos (ojo, solo procedentes de la tabla de cortar) es de 49,5 g de microplásticos de una tabla de cortar de polipropileno y hasta 50,7 g de microplásticos de una tabla de cortar de polietileno.
Un plástico que no nos interesa sumar al que ya tenemos en nuestro cuerpo. Recuerda que no hace mucho, otra investigación concluyó que nuestro cerebro está contaminado con microplásticos, hasta el punto que el equipo de investigación dijo esta frase lapidaria:
Nuestro cerebro actual es 99,5 cerebro y el resto, es plástico.
Efectos de los microplásticos en tu salud
Según palabras del doctor Nicolás Olea:
Tu quieres comida, comida de la que se come y se digiere, no quieres 80 millones anuales de fragmentos de plástico por muy inertes que quieran decirte que son… porque no lo son.
Cada vez son más los estudios científicos que nos dicen que el plástico no es un material inerte. Actúa y reacciona en nuestro cuerpo, moviéndose desde los pulmones o el estómago a todos y cada uno de los órganos. Ya se han detectado en la placenta, en el torrente circularorio, etc.
Según otro estudio, no todos los microplásticos se expulsan junto a las heces y pueden causar inflamación intestinal, afectando a tu microbiota y a tu salud digestiva.
Pero no solo afectan a la digestión. En otros órganos, la presencia de microplásticos y los tóxicos que contienen, como los contaminantes hormonales o disruptores endocrinos, se relacionan con multitud de enfermedades, muchas del sistema endocrino.
Alternativas a las tablas de cortar de plástico
Utilizar una tabla de un material diferente al plástico te ahorrará fácilmente esos 50 gramos de microplásticos que se desprenden al año de las tablas de cortar.
En el mercado hay alternativas como:
- Tablas de metal y tablas de cristal: nuestras preferidas, se lavan fácilmente y se mantienen en perfecto estado.
- Tablas de madera: son más problemáticas de mantener porque acaban reteniendo gérmenes, por eso están prohibidas en las cocinas profesionales.
Además, hay otras fuentes de plástico en tu cocina. Por suerte, una correcta selección de herramientas y procedimientos de cocinado reduce significativamente la exposición a microplásticos, como repasa el estudio ‘Más allá de la comida en el plato‘.
Si repasamos la imagen del estudio, podemos ver opciones de reducir nuestra exposición a plásticos y a utensilios recubiertos de PFAS, los tristemente llamados ‘químicos eternos’, sustancias tóxicas que se emplean para dar resistencia e impermeabilizar (quizá te suena el teflon de las sartenes, que es uno de los pocos PFAS que se ha conseguido prohibir).
- Como acabamos de decir, evita el plástico en tablas de cortar, platos (también los de melamina), cuchillos, peladores, y cubiteras.
- Nada de tápers de plástico (aquí tienes más consejos sobre tápers) ni bolsas de ese material.
- Por supuesto, evita las sartenes antiadherentes (con perfluorados PFAS). El teflon ha sido sustituido por otros PFAS probablemente igual de tóxicos, pero sin suficiente evidencia científica de momento.
- Busca alternativas a los estropajos de plástico.
Respecto a la sustitución por utensilios nuevos, no tires todo de repente. Recuerda, el planeta es finito. Cuando tus utensilios de plástico se desgasten, deformen o agrieten, que es cuando más microplásticos desprenden, esperamos que este post te haya animado a reemplazarlos por otros más saludables.