La UE presenta una hoja de ruta para abandonar las pruebas con animales en las evaluaciones de seguridad química.
Pruebas de toxicidad en animales
El pasado 1 de junio, la Comisión Europea presentó una hoja de ruta para la eliminación progresiva de las pruebas con animales en las evaluaciones de seguridad química. Se trata de pruebas que realizan la industria y los sectores de plaguicidas y farmacéutico en ratones, ratas, conejos, peces y perros para probar la toxicidad de ingredientes y productos (diferentes a las pruebas del sector cosmético).
Las pruebas de seguridad química se realizan en cumplimiento del Reglamento REACH, que se aplica a las sustancias químicas presentes en una amplia variedad de productos cotidianos: pinturas, detergentes, ropa, muebles, aparatos electrónicos, juguetes o artículos de decoración.
Cada año, se realizan más de 500.000 pruebas de laboratorio para evaluar la seguridad química. En ellas, se expone a los animales a tóxicos durante meses, lo que les provoca dolor y muerte. Por ejemplo, para analizar si una sustancia causa daños al desarrollo, se expone a miles de animales preñados a esa sustancia y se comprueba si produce daños o la muerte de las crías.

Cada año, 500.000 pruebas en las que se expone a los animales a tóxicos que causan dolor y muerte
El 95% de las pruebas de toxicidad general, de carcinogenicidad y de toxicidad reproductiva las sufren los ratones y las ratas, según Europe Group for Animals. Los conejos y las cobayas sufren las pruebas de irritación ocular y cutánea. Para evaluar la toxicidad ambiental y el impacto de los tóxicos en los ecosistemas acuáticos, se emplean peces. Los perros, como los beagles, se reservan para estudios farmacológicos o cuando la norma exige ensayos en especies distintas a los roedores.

El Plan para abandonar las pruebas con animales
El 1 de junio, la Comisión Europea presentó su hoja de ruta para la eliminación progresiva de las pruebas con animales en las evaluaciones de seguridad química, en respuesta a la iniciativa ciudadana europea ‘Salvemos los cosméticos libres de crueldad animal: comprometámonos con una Europa sin pruebas en animales‘.
Objetivos a corto y medio plazo… pruebas con animales como última opción
Las evaluaciones de seguridad actuales suelen basarse en niveles sin efecto (DNEL) derivados de datos en animales.
La hoja de ruta propone que la experimentación animal sea la última opción cuando no se hayan obtenido datos mediante otros métodos como la extrapolación, la ponderación de la evidencia, las pruebas in vitro y el modelado computacional.

Por desgracia, de momento no existen métodos sin sufrimiento para testar todos los peligros más graves, como la carcinogenicidad, la toxicidad para la reproducción o las propiedades disruptoras endocrinas, como alerta la coalición EDC Free, que comparte los esfuerzos para reducir las pruebas con animales.
Objetivos a largo plazo… sin fecha ni €
La hoja de ruta tiene dos problemas muy importantes: no fija fondos específicos ni fecha para el abandono de la experimentación animal.

Los plazos que sí están fijados son el comienzo inmediato de la implementación y la evaluación en 2029 de los progresos realizados en el uso de métodos alternativos a la experimentación animal.
Según Julia Baines, responsable de política científica de PETA Reino Unido: ‘Decir que el fin de las pruebas con animales es un objetivo a largo plazo, sin especificar cuándo, tiene el riesgo de convertir la ambición en una demora indefinida, un riesgo que los animales no pueden permitirse’.
Los nuevos métodos deben tener en cuenta la importancia del análisis conjunto de grupos de sustancias, en lugar de analizar una por una como se hace en la actualidad, un método más lento que ha permitido durante años sustituciones lamentables (como sustituir el bisfenol A por el bisfenol S o el F, o un PFAS por otro de semejante toxicidad aunque menos conocido).
A la industria también parecen gustarle los nuevos métodos porque son más baratos y estandarizados.
‘Ahora debemos pasar rápidamente de la ambición a la acción’, declaró Sabrina Engel, en nombre de Cruelty Free Europe, Eurogroup for Animals, European Coalition to End Animal Experiments (ECEAE), Humane World for Animals y PETA.

